sábado, 1 de octubre de 2016

Destino de Honduras a España: Mi experiencia

Yo no tenía ninguna intención para venir a España. Estaba trabajando en Honduras y entonces me dijo mi hermana mayor de viajar a España. En ese tiempo no sabía que hacer porque no tenía suficiente dinero ni sabía como viajar. Nunca había salido del país. Era menor de edad. Tenía que pedir permiso a mis padres para poder salir del país. Lo primero que se me vino en mente es consultar a mi padre lo que estaba pensando sobre mi hipotético viaje a España, esperando su opinión.


Su reacción fue quedarse sin palabras, no sabía que decir ya que era la primera persona de la familia que pensaba en dejar Honduras. Al no conocer a nadie en España, el desconocimiento del país fueron sus preocupaciones. En principio se lo pensó, necesitó tiempo. Me ofreció el crear proyectos en Honduras pero al ver mis intenciones, ese dinero sería destinado para ir a España. Tuve un mes para pensarlo.

Un día, mientras trabajaba con mi padre decidí hablar con mi hermana mayor. Me dijo que la decisión de tener un futuro en Honduras no era próspero y que lo bueno sería ir a España, trabajar en ese país y ahorrar para en el futuro tener un negocio en Honduras. Días después lo hablé con mi padre y aceptó mi decisión. Todos los ahorros suyos se centraron en ayudarme al viaje a España con el fin de tener un futuro.

Mi hermana bajó al Atillo, un lugar por Tegucigalpa (creo) y conoció a una chica que jústamente ella iba a viajar justamente en dos semanas a España. Ella tenía una prima en Madrid, España, que la recibiría en el aeropuerto. Mi hermana le comentó mi situación, pidiéndola el favor de que me recibiera a mi también. 



Yo a esa persona no la conocía, pues, mi hermana le pidió el número de teléfono. Al hablar con ella, le comenté mis intenciones de mi viaje a España y la pedí que me recibiera también. Su respuesta fue positiva. 

¿Cómo es la vida en España?

La pregunté como era la vida en España. Me comentó que era difícil de encontrar trabajo pero que si se encontraba si se buscaba. La pregunte el salario del país pero nunca....y digo nunca...me lo quiso decir. Pensé de que el dinero en Honduras era la misma cantidad que iba a ganar aquí en España, es decir que si ganaba 3500 lempiras en Honduras...que en España ganaría 3500 euros. Como sabía que el euro estaba a 27 lempiras y lo multiplique por lo que creía que iba a ganar en España, y claro, pensando que en Honduras dicha cantidad era bastante superior, pues al ver que era mucho dinero, me hice muchas ilusiones pensando que iba a ganar mucho dinero y así poner ese negocio que siempre he anhelado.

Y pasó el tiempo y los días y la chica me llamaba, comentándome como debía de ir vestida, mi comportamiento en el avión, el mantener el temple cuando me hicieron la entrevista de emigración y de que no hiciera amistades en el avión porque cualquier fallo que tuviera cualquier persona que estuviera a mi lado, y esa persona dijera que me conociese y fallase en alguna pregunta, nos iban a deportar a las dos, aunque hubiera contestado bien las preguntas.

Saqué el pasaporte. Mi padre me dio el dinero para ir a comprar el vuelo. Fue muy difícil, pues al ser menor de edad tuve que ir a un abogado para que diera la autorización de mis padres para salir del país. Cuando todo estaba hecho. Me dieron un cuestionario de las preguntas que me iban a hacer en emigración. Una semana antes me salí del trabajo donde estaba, me fui a mi casa para poder estudiar. Estaba muy nerviosa porque lo único que pensaba que si fallaba en alguna pregunta me deportarían y perdería todo el dinero invertido. Mi padre me miró muy preocupada, se acercó a mí y me dijo que me veía tensa y preocupada por el viaje por mis miedos. Mi padre me dijo: "En esta vida hay que saber perder y ganar, si pierdes y te regresan otras vez a Honduras no te preocupes por el dinero, será otra experiencia más para ti y por lo menos lo has intentado, vete tranquila y no te preocupes"

"En esta vida hay que saber perder y ganar, si pierdes y te regresan otras vez a Honduras no te preocupes por el dinero, será otra experiencia más para ti y por lo menos lo has intentado, vete tranquila y no te preocupes"

Entonces fue como un alivio el escuchar sus palabras. Me quité un peso de encima. Cuando me faltaban tres días para viajar, aun no había conocido mi compañera de viaje. Sólo hablamos por teléfono. No tenía ni Internet ni Whatsapp para mandarnos fotos. Dos días antes salí a ver a mi hermana mayor para luego viajar a San Pedro Sula y en el aeropuerto, fue cuando conocí a la chica que iba a viajar conmigo...faltando 20 minutos para subir las escaleras mecánicas( "las gradas mecánicas"). Cuando la vi, me encontré una chica muy humilde y venía muy triste porque dejaba dos hijos. Ella cuando me miró me dijo
 - ¿Tú va a viajar conmigo?, ¡estás muy niña para irte del país!  y encima sin conocer a nadie.



Mi respuesta fue ver dicha situación como una experiencia, una aventura y la deseé suerte en el viaje. Lo más gracioso fue la respuesta de mi hermana mayor que me dijo que cuando nos despidiéramos no llorásemos ( fue la única que vino a acompañarme al aeropuerto ). Cuando nos despedimos, dándole un beso y un abrazo, al marcharme y subiendo las escaleras mecánicas me dije a mi misma el no mirar atrás para evitar que las personas que trabajaban en el aeropuerto no me vieran llorar y no notaran que realmente me iba a quedar en España en vez de ir como "turista". Cuando me dio la curiosidad y miré hacia atrás, vi que mi hermana estaba llorando y no me aguanté y lloré.

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